Humo en el espejo. Del volcán al museo parte de una reflexión teórica acerca de los procesos tempranos de coleccionismo artístico y etnográfico, de la circulación de imágenes y materiales preciados a través del Atlántico y de su revalorización museográfica actual, para revisar el proceso de manufactura del espejo de obsidiana, desde la extracción del material en yacimientos volcánicos hasta su tallado y pulido en talleres mediante técnicas tradicionales, contrastando las condiciones en que se lleva a cabo esta actividad actualmente con las que pudo tener con anterioridad al siglo XVI.
Se basa en una experiencia directa en el territorio, para indagar sobre el uso y percepción del mismo que tenían las culturas que crearon espejos de obsidiana, las condiciones materiales básicas de la fabricación de estos objetos y el funcionamiento que pudieron tener en coordenadas culturales precisas.
El proyecto, realizado en la Región Valles de Jalisco, México, surge de la colaboración del artista Manuel Prados con el historiador José Julio Zerpa, quienes vienen realizando conjuntamente trabajos de campo, prospecciones e investigaciones, intercambiando estrategias y técnicas propias del trabajo en las artes con métodos y formas de la práctica arqueológica, la antropología y la historia, formalizando en paralelo un corpus teórico y una producción plástica. Contó con la supervisión del Dr. Víctor Téllez, antropólogo social de la Universidad de Guadalajara y el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno de México.