Sentimos un apego por las estructuras que nos incita a desear que sean inmutables. Pero el jardín es el terreno privilegiado de los cambios continuos. La historia de los jardines muestra que el hombre ha luchado de forma constante contra esos cambios. Es como si intentara oponerse a la entropía general que rige el universo, una fuerza constructiva cuyo único objetivo sería esquivar la muerte, librarse de ella.

Gilles Clément

El jardín invasor es un ensayo, desde las artes, sobre la construcción de un jardín botánico de plantas invasoras.

Se trata de un jardín salvaje, en tanto que lo alienta un espíritu contrario a los principios de contención de la vida y control de las formas que han caracterizado la jardinería, y un jardín paradójico, en cuanto que lo conforman especies despreciadas, perseguidas. Plantas extrañas que proceden de otras tierras aunque viven en estas desde hace ya tiempo, flora considerada invasora por su capacidad expansiva, porque prospera con rapidez y determinación, rivalizando con las especies autóctonas.

El jardín invasor practica las poéticas y los métodos de la botánica y la jardinería, para tantear los límites que imponemos al devenir natural de nuestros paisajes y a las definiciones de lo propio y lo ajeno en el territorio que habitamos.

El proyecto se realizó en el marco de Residencia en la tierra, una iniciativa de Fundación Cristina Enea y Tabakalera, y tomó la forma de un jardín ubicado en el Parque Viveros de Ulía y una exposición en el Centro de Recursos Medio Ambientales de la Fundación Cristina Enea, que pudo verse hasta el 15 de julio de 2018.

  • 26 de mayo 2018 / Presentación del jardín en el Parque Viveros de Ulía con la participación de Jakoba Errekondo (charla), Burdeos (música) y Gorka Zubeldia (performance).
  • 27 de mayo 2018 / Inauguración de la exposición en el Centro de Recursos Medio Ambientales de Cristina Enea con la proyección de las películas Flores (Jorge Jácome, Portugal, 2017, 26’) y El jardín en movimiento, Gilles Clement (Olivier Comte, Francia, 2014, 52’).

Proyecto en colaboración con Alberto López. Residencia en la tierra, Fundación Cristina Enea y Tabakalera, marzo-julio 2018, Donostia