El jardín invasor

Sentimos un apego por las estructuras que nos incita a desear que sean inmutables. Pero el jardín es el terreno privilegiado de los cambios continuos. La historia de los jardines muestra que el hombre ha luchado de forma constante contra esos cambios. Es como si intentara oponerse a la entropía general que rige el universo, una fuerza constructiva cuyo único objetivo sería esquivar la muerte, librarse de ella. Gilles Clément

El jardín invasor en Uliako Lore Baratzak

Exposición en Fundación Cristina Enea

Cuidado, cuidado, ¡cuidado! Cuidado con creer que el mundo es un ser viviente. ¿Hacia dónde se ensancharía? ¿De qué se alimentaría? ¿Cómo crecería y se reproduciría? Sabemos, más o menos, qué es lo orgánico, pero ¿por qué considerar esencial, universal, eterno, todo lo infinitamente derivado, raro, azaroso que ocurre solamente en la costra de la Tierra? Eso es lo que hacen los que llaman “organismo” al todo. Me parece repugnante.