Taller de proyectos Antoni Muntadas / Juan Herreros

Taller de Proyectos dirigido por Antoni Muntadas con la colaboración de Juan Herreros. Fundación Marcelino Botín, Santander, julio de 2008.

Muntadas ha ido construyendo con el paso del tiempo una serie de metodologías vinculadas con sus sucesivos workshops que han ido evolucionando y adecuándose, tanto al devenir de sus proyectos como a los lenguajes y discursos tecnológicos de cada momento y de cada situación sin perder de vista, no obstante, que la noción de proceso sigue siendo aún hoy un elemento crucial en la tarea de todo artista. Esas metodologías antes aludidas arrancan con la elaboración de unas bases programáticas que sirven para delimitar el campo de acción y para definir un contexto liberado de cualquier tipo de pauta institucional y articulado mediante otro tipo de parámetros; continúan con la transformación del espacio de trabajo en un híbrido de taller, sala de presentaciones, biblioteca, ágora de proyectos y ámbito expositivo donde se intercambian y recopilan las diversas exploraciones realizadas; para, finalmente, y este es uno de los últimos elementos que Muntadas ha incorporado en sus más recientes workshops, completarse con la invitación a otros profesionales, procedentes de disciplinas aledañas al mundo del arte, artistas, curators, críticos, etc., los cuales incorporan una mirada externa a los diversos trabajos desarrollados.

En el caso del Taller de Proyectos convocado por la Fundación Marcelino Botín en el antiguo casón de Villa Iris y dirigido por Muntadas con la colaboración del arquitecto Juan Herreros el tema a desarrollar fue la discusión sobre los procesos de trabajo en el espacio urbano, centrando el campo de acción no sólo en la crítica sino sobre todo en la proposición de alternativas. Obviamente, los elementos específicos de una ciudad como Santander, con su superposición histórica y su singular fisonomía actual ofrecían elementos de juicio muy complejos. El resultado fue un verdadero compendio de paradojas, tensiones y conflictos mediante los cuales se estableció un diálogo crítico con la realidad urbana que se estaba analizando, un archivo rico y denso en sus interpretaciones, acrecentado, posiblemente, por la condición foránea de las miradas de los propios participantes.

Valentín Roma